martes, 1 de septiembre de 2009

Los acantilados de Zumaia.

Realmente no se trata de una ruta, sino más bien de un destino que sirve de arranque de una ruta, pero que en sí mismo tiene un gran interés.

La costa entre Deba y Zumaia, en Guipuzcoa, está formada por unos acantilados no muy altos, pero que tienen una estructura tan especial y característica que han merecido ser catalogados como espacio protegido.

A parte de las características biológicas, de las que no me siento capacitado para hablar, a mi deslumbró su interés geológico (del que en realidad tampoco estoy capacitado para hablar, pero como me interesa más si que lo voy a hacer: maravillas del refrito).

Estos acantilados están formados por rocas de edades que van del cretácico al terciario, cubriendo un periodo de unos 60 millones de años, desde hace 110 millones de años. Son areniscas, margas y calizas principalmente con una facies flysch, y es precisamente este aspecto (o facies), el FLISH, lo que nombre a la zona, a la ruta y hasta a un negocio en Zumaia.


Esa facies flysch se caracteriza por estratos de poca potencia (espesor) de roca más dura, intercalados con otros de material débil. El resultado es como un libro en el que hay una página dura y una blanda. Cuando la erosión afecta a las capas o estratos débiles el resultado es como un hojaldre: frágil y quebradizo. Si añadimos a esa estructura que los estratos en esta zona están casi verticales, el producto de esa erosión diferencial es espectacular.

Se pueden recorrer varios tramos de la rasa de marea formada en el flysch, no creo que se pueda recorrer todo de forma continua, pues el acantilado tiene muchas irregularidades, alguna desembocadura... Lo que si que hay es una ruta, un tramo del GR-121 (sendero que recorre la periferia de la provincia de Guipuzcoa) que corresponde con este sector.


Para acceder a uno de los tramos de la rasa de marea, se sigue la calle Ardantza de Zumaia hasta que termina adentrándose en un valle que da sobre el acantilado. Unas escaleras permiten bajar a disfrutar del espectáculo de esos acantilados con forma de libro vertical. Desde el centro de Zumaia hasta la costa a penas habrá unos 20 minutos de paseo.

Mucho ojo con las mareas. Hay que asegurarse de los horarios sobre todo si pensamos caminar un rato siguiendo la costa, aprovechando la rasa de marea que queda descubierta en marea baja. Un idea sería iniciar el paseo unas dos horas antes de la marea baja, y regresar al punto de partida como mucho esas mismas dos horas después de la marea baja. Hay que tener en cuenta que no en todas partes hay vías de escape para remontar el acantilado y ponerse a salvo cuando la marea sube.

En esta dirección hay información sobre los horarios de las mareas:

http://www.enterat.com/ocio/playas-donostia-gipuzkoa-horarios-mareas-01.php

Merece la pena la excursión. Y de paso echadle un vistazo a la cantidad erizos de mar que hay en las pozas que deja la marea y a cómo se han hecho sus huecos en la roca.

1 comentario:

Beni dijo...

Hola tombatossals, me ha gustado mucho tu artículo sobre el flysch de Zumaia. Te incluyo un link para que veas alguna foto sobre el tema:
http://www.fotonatura.org/galerias/general/285770/