jueves, 2 de septiembre de 2010

El Torrent de Pareis

Para quien no conoce, Mallorca es el lugar menos asociado al senderismo y a las rutas interesantes, y sin embargo, a poco que uno se documente se trata de un 'paraíso' de los pateos.

La Sierra de Tramuntana es el alargado eje que vertebra la parte norte-oeste de la isla, y es donde mejores y más duros senderos se pueden encontrar. Aquí voy a presentar parte de uno de esos senderos, más bien rutas, de los que se puede disfrutar en esta hermosa isla: la ruta del Torrent de Pareis.

La carretera de la Calobra

La Calobra y el Torrent de Pareis son uno de los muchos atractivos turísticos que tiene Mallorca. Sólo la carretera de llegada, con sus curvas y pendientes de auténtica carretera de montaña ya merece la pena. Esa carretera atraviesa unos paisajes cársticos que despiertan muchas ganas de patearlos, con sus lapiaces, dolinas, torres... un catálogo completo de formas cársticas superficiales.

La Calobra es una cala accesible por esa carretera que comentamos o por barco desde el puerto de Soller. Desde la entrada de la cala un camino peatonal, cómodo y bien organizado nos lleva a través unos túneles a la desembocadura del Torrent de Pareis. Aquí llegan los turistas en oleadas, a gozar de un paisaje que es sin duda espectacular (aunque la palabra esté un poco sobada).

La desembocadura del Torrent de Pareis


La ruta que comento es el recorrido del Torrent, y lógicamente puede hacerse en dos direcciones: hacia arriba o hacia abajo. Aquí voy a comentar lo que hicimos nosotros: hacia arriba (y no todo). Una nota previa: la ruta la hicimos en agosto, y las indicaciones sobre nivel de agua son variables (y mucho) con la estación.

El comienzo del Torrent (cerca de la desembocadura)

El inicio no tiene pérdida: se trata de remontar el cauce del Torrent, evitando o no las zonas inundadas según el calor que haga, hasta llegar a una primera poza que bloquea el paso. Esta la remontamos por la izquierda, sin ningún problema y accedemos a una nueva zona fácil de recorrer.

Poco a poco el Torrent se va convirtiendo en un cañón y los pasos 'complicados' van siendo más abundantes. El lecho está cubierto de grandes piedras que hacen la progresión pesada, aunque no difícil. Unos grandes bloques cierran el paso y por la derecha la primera vez y la izquierda las tres siguientes vamos remontando el cañón.

El segundo de los pasos

Tras el segundo paso, una fuentecilla nos da un ligero respiro. La font des Desgotís está a la izquierda, en la pared del cañón, y el diminutivo que he empleado no es de cariño, sino muy descriptivo.

Bloques y pozas

En varios de los pasos podemos fijarnos en que hay a modo de escalones tallados en la roca y en los grandes bloques, así como algunas huellas de barrenos.

Un nuevo grupo de grandes bloques cierra el paso, y esta vez es por la izquierda por donde, con la ayuda de esos escalones apenas tallados en la roca, podemos remontarlo. Nuevo tramo de fondo llano, nuevos bloques... el esquema se repite hasta que el cañón se abre. Nosotros llegamos hasta aquí, y regresamos por el mismo camino, soñando con el baño que nos íbamos a dar al llegar a la desembocadura (como así fue).

La parte más espectacular del cañón

Más arriba lo que hay es lo siguiente: Tras un tramo de valle más abierto, el cañón vuelve a cerrarse hasta una confluencia de dos barrancos. El sendero abandona en algún momento el cauce para ganar algo altura por la margen izquierda. El barranco de la derecha conduce a unos pasos muy estrechos (Torrent del Gorg Blau, zona de Sa Fosca) y el otro nos permite remontar hasta la zona de Escorca, donde podemos enlazar con la carretera. Si aquí hemos dejado un coche, tenemos ruta completa. También es desde aquí desde donde se inicia el camino para hacer la ruta 'hacia abajo'.

Al regreso... y con calor

Lo que nosotros hicimos nos llevó un par de horas tranquilas de subida y como una hora y pico de bajada. Desde luego mereció la pena.

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