lunes, 9 de febrero de 2015

El adiós a un amigo

Tanto hablar de cuevas, barrancos, paseos y excursiones varias, no puede hacer que se nos olvide lo más importante: las personas con las que compartimos esos ratos agradables, a veces duros, siempre apasionantes. Por que los que con pasión vivimos la montaña y la naturaleza, sentimos como apasionante hasta la excursión más sencilla, la cueva más modesta y la senda más humilde.


Y si de alguien se puede decir que sentía esa pasión era de Toni Fornes. Amigo desde hace cuarenta años, maestro y compañero. Un destino incomprensible se lo ha llevado, dejándonos descolocados, con cara de no saber qué ha pasado y preguntándonos ¿y ahora qué?.

La respuesta nos la daría el mismo Toni: Pues ahora nada. Ahora a seguir adelante, a no pararse, a disfrutar cada fin de semana, a acabar los trabajos que están a medias y después a empezar otros. A publicar y dejar constancia de nuestro esfuerzo y nuestra pasión. Y a recordar a los amigos que se han ido con la naturalidad de saber que tarde o temprano les seguiremos, a recordar sus anécdotas,  sus aventuras, sus esperanzas. Lamentando no poder seguir compartiendo trabajos, conversaciones, ilusiones, ... pero (casi con rabia) tirando pa'lante.

¡Que nos quiten lo bailao!, decíamos tantas veces con Toni, y en verdad nos queda mucho, vivido y compartido, gozado y sudado, trabajado y disfrutado.

Hasta siempre Toni Fornes. Espeleólogo. Amigo.



1 comentario:

angiegr dijo...

Comparto tus palabras hacia Toni, nos hemos quedado sin compañero de marchas y sin el amigo que amaba tanto su grupo de espeléologos.