jueves, 6 de septiembre de 2012

El faro de Cíes

Las Islas Cíes son un pequeño archipiélago situado en la entrada de la ría de Vigo, tres islas que por su tamaño pasarían desapercibidas pero que por su belleza y valores naturales forman el núcleo del Parque Nacional de las Islas Atlánticas.


Su visita está regulada y los recorridos que se pueden hacer por ellas también, como ocurre en todos los Parques Naturales. Ello no quita para merezcan un visita y la consideración de quienes gustan de caminar en la naturaleza.


Hay cuatro rutas señalizadas en la Isla Faro, que es la que se visita. Bueno, en realidad se visita el  conjunto formado por la isla de Faro y la isla de Monteagudo, ambas unidas por un istmo de arena (la playa de Rodas) y un dique artificial. La otra isla, San Martiño, es visitable pero hace falta ir en embarcación privada y además solicitar permiso.

El acceso a las islas no es complicado. Desde varios puertos de la zona (Vigo, Cangas...) salen barcos con mucha frecuencia y en media hora larga se alcanza la isla.


A la llegada, tenemos rápidamente información sobre las rutas. Nosotros tomamos la que va al faro que da nombre a la propia isla, que es punto más alto de las islas y desde el que se consigue una imagen más global del conjunto.


La ruta, cómoda y bien marcada, nos lleva en una hora y algo más (depende de cuanto paremos a hacer fotos) hasta el faro de Cíes. El camino atraviesa un denso bosque atlántico y va ganando altura. Conforme se va subiendo se logra una vista muy buena de la isla de San Martiño, separada de la isla de Faro por el estrecho de Porta, que tiene su pequeño faro (también en la isla de Faro).



El último tramo de la subida está trazado de una manera bastante espectacular en una serie de lazadas, con el camino soportado por muros de mampostería que le dan al cerro del faro el aspecto de una fortaleza.


De bajada se puede aprovechar para acercarse a un mirador de aves (en realidad no hace falta, pues toda la isla es un gran mirador) y a un formación rocosa un tanto curiosa llamada la Campana.


De premio, a la bajada podemos disfrutar de la bellísima playa de Rodas y de un baño (esto para los valientes) en sus frías aguas.


1 comentario:

angiegr dijo...

Es un lugar hermoso que ofrece la posibilidad de obtener unas hermosas fotos para el recuerdo.